Senegal intensifica la represión de la homosexualidad
Senegal está intensificando la represión de la homosexualidad con cada vez más detenciones, discursos de odio y un proyecto de ley para duplicar las penas, una situación que está empujando al exilio al colectivo LGTB+.
El tema de la homosexualidad suele salir a colación en este país de África occidental, mayoritariamente musulmán y muy practicante.
Pero en las últimas semanas, se ha vuelto especialmente candente a raíz de la detención, a comienzos de febrero, de 12 hombres -incluyendo dos celebridades locales- por "actos contra natura", un término que designa a las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.
Desde entonces, se han reportado nuevas detenciones prácticamente a diario, a partir de denuncias y de la inspección de celulares. Además, los nombres de los arrestados se divulgan públicamente.
A algunos de los detenidos se los acusa de haber transmitido voluntariamente el sida, lo que alimenta debates virulentos contra la homosexualidad.
Estas detenciones son muy mediáticas y el CORED, el órgano de regulación deontológica de los medios en Senegal, tuvo que publicar un comunicado en el que recuerda que se debe respetar la "dignidad humana y la vida privada de los individuos".
"Gran redada contra homosexuales", "Los bisexuales, peligros ambulantes", "La persecución se intensifica"... fueron algunos de los titulares más recientes sobre el tema.
El asunto también ha sido muy comentado en redes sociales, donde proliferan las publicaciones incendiarias y los videos de personas siendo agredidas tras ser acusadas de ser homosexuales.
En uno de ellos, que no pudo ser verificado por AFP, se ve a un grupo de personas propinando una paliza a un hombre acusado de ser homosexual.
En este contexto, el gobierno adoptó un proyecto de ley para duplicar las penas que castigan las relaciones homosexuales, que serán de entre cinco y diez años de cárcel si el texto sale adelante.
Además, la misma ley prevé castigar con entre tres y siete años de prisión "a toda persona que haga apología de la homosexualidad".
En Senegal, la homosexualidad es considerada por muchos como una desviación y asociaciones religiosas muy influyentes llevan años reclamando su "criminalización".
Un clima general que se ha vuelto insoportable para las personas LGTB+, indicaron a AFP varios activistas contactados.
- Linchamiento público -
"Incluso en Senegal, esto nunca se había visto. Lo que están haciendo es un linchamiento público", dijo a AFP un activista por los derechos humanos, que pidió el anonimato.
"Las personas [LGTB+] se esconden (...) mucho más que antes" a raíz de esta oleada de detenciones, que provocó un "trauma" en el colectivo, según el activista.
"Estamos ayudando a la gente a huir a Gambia", un país vecino, dada la "dramática situación" que se vive en Senegal, afirmó.
Es difícil cuantificar cuánta gente ha abandonado el país en este contexto, dado que lo hacen en la clandestinidad, pero la asociación STOP Homophobie afirma que recibió 18 solicitudes de personas para que las ayudaran a salir de Senegal en los últimos días.
Según esa asociación, que tiene sede en París y que asiste a senegaleses víctimas de discriminación en su país, el número de solicitudes desde el país africano ha aumentado.
"Algunos mencionan violencias, amenazas y expulsiones familiares. Todos tienen miedo de ser arrestados y muchos temen por si se vulnera su vida privada", explicó Terrence Khatchadourian, secretario general de STOP Homophobie.
Además, Khatchadourian advirtió que "el uso de elementos relacionados con la presencia del VIH como prueba de cargo tiene graves consecuencias en materia de salud pública, al desalentar las pruebas de detección y el acceso a la atención médica".
En Senegal, son pocos los organismos que denuncian la situación, pues la defensa de los derechos de las personas homosexuales se percibe como un valor occidental incompatible con las tradiciones locales.
En una entrevista con el periódico senegalés L’Observateur, Denis Ndour, nuevo presidente de la Liga Senegalesa de Derechos Humanos, afirmó apoyar que se endurezcan las penas y calificó a los homosexuales de "enfermos".
Boubacar [nombre modificado] es una de las personas que ha tenido que dejar su país. Lo hizo hace cinco meses, cuando su familia descubrió su homosexualidad y lo expulsó de la casa familiar.
Según contó a la AFP, tiene algunos amigos que también están intentando salir de Senegal. Y, los que no tienen medios para hacerlo, "lo único que pueden hacer es ver venir la muerte y esperar".
F.Koch--MP