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"Un año de mucho dolor" por el colapso mortal de una discoteca en República Dominicana
"Un año de mucho dolor" por el colapso mortal de una discoteca en República Dominicana / Foto: Eddy Vittini - AFP/Archivos

"Un año de mucho dolor" por el colapso mortal de una discoteca en República Dominicana

Minelly Suárez sube al escenario con la foto de su difunto esposo. Rompe en llanto al recordarlo y muchos sollozan al escucharla. Fue "su deber", dice, asistir a esta vigilia por el agrio primer aniversario del derrumbe de una discoteca que conmocionó a República Dominicana.

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La madrugada del 8 de abril de 2025 colapsó el techo del reconocido club Jet Set, en la capital Santo Domingo. Dentro cantaba el popular merenguero Rubby Pérez, quien murió junto a otras 235 personas.

Este martes mencionan uno a uno a todos los fallecidos desde una tarima como parte de esta conmemoración con cientos de sus familiares vestidos de blanco. Una gran cruz cubierta con imágenes de las víctimas es el punto focal, junto con carteles con sus nombres.

"Se vive con el dolor. Y es un dolor que, después que me pasó eso, no te puedo describir", apenas esboza a la AFP Suárez.

Unos gritan con desgarro, otros miran en calma, algunos cuentan su testimonio por micrófono y quiebran a más de uno. "Vine a esta actividad porque realmente es mi deber", asegura la abogada de 40 años.

Los escombros ennegrecidos de lo que fue el Jet Set se vislumbran no muy lejos de las luces de vela. También se ve un gran anuncio publicitario, ya descolorido, del club que era emblema del merengue en la capital dominicana.

"Un año de mucho dolor, mucha tristeza, muchas preguntas, mucha incertidumbre", sopesa Suárez, quien tras la muerte de su esposo Yaris Holguín, aduanero de 43 años, vive con "mucha ansiedad".

"Honestamente te digo, confío en la justicia divina", zanja.

- "No somos iguales" -

El dueño y gerente del Jet Set, Antonio Espaillat, y su hermana Maribel, que fungía de administradora, fueron arrestados por homicidio involuntario. Posteriormente, fueron puestos en libertad condicional tras pagar una fianza de unos 842.500 dólares.

El cargo de homicidio involuntario conlleva una pena de tres meses a dos años de cárcel.

Aunque Suárez no apuesta a la justicia terrenal. "No creo que vayamos a tener ningún resultado", se queja.

La Fiscalía presentó en noviembre pasado una acusación formal y solicitó iniciar el juicio. Acalorados reclamos se filtran sin cesar en el palacio de justicia con cada audiencia que se celebra, como la del pasado lunes.

"Yo digo que es homicidio culposo lo de ellos, porque ellos sabían lo que pasaba", señala Cristóbal Moya, un comerciante de 60 años que teme "a la falta de justicia por este caso".

Moya sobrevivió para contarlo, para denunciar. Andaba con tres amigas, que fallecieron. "No somos iguales después de la tragedia", reconoce a la AFP.

"Yo estaba consciente de todo lo que había ocurrido, pero en un shock de no saber qué había pasado. Yo quedé atrapado, sin poder mover" las piernas hasta que llegaron los socorristas, cuenta.

Un popurrí de éxitos de Rubby Pérez suena mientras cae una leve llovizna a tres minutos de la hora exacta del colapso, ya entrada la madrugada del miércoles. En el día, se celebrarán misas y homenajes.

"Volveré, volveré, porque te quiero hasta tu puerto volveré", retumba la letra del considerado como la voz "más alta" del merengue del país caribeño.

Y dadas las 00H44 locales, todos levantan al cielo las velas, que sucesivamente apagan poco a poco con aire solemne.

La tragedia del Jet Set "es un dolor profundo, una tristeza profunda. Es un silencio", resume Suárez.

J.Becker--MP