El papa hace un último llamado a la Fraternidad San Pío X para evitar un cisma
El papa León XIV ha hecho un último llamado a la Fraternidad San Pío X pidiéndole que "renuncie a su proyecto" de ordenar a cuatro nuevos obispos sin el consentimiento del Vaticano debido a que supondría un cisma.
Esta comunidad tradicionalista con sede en Ecône (Suiza) ha anunciado su intención de ordenar el 1 de julio a sus propios obispos.
Para la Santa Sede, se trataría de un acto de insubordinación directa, que acarrearía la excomunión automática de los obispos.
La comunidad fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991) agrupa a fieles que se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica.
Rechaza en su conjunto las evoluciones de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (en la década de 1960), defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático.
Sigue el rito "tridentino", que se caracteriza por el uso del latín y una liturgia muy codificada. En las misas el sacerdote está de espaldas a los fieles, mirando hacia el altar.
"Les suplico desde el fondo de mi corazón: ¡reconsideren su decisión!", escribió León XIV en una carta dirigida al superior general de la Fraternidad, fechada el 29 de junio y hecha pública el martes por el Vaticano.
El papa estadounidense pide a la comunidad que "tenga en cuenta el bienestar espiritual de los fieles", cuyo número se estima en 600.000 en todo el mundo.
Añade que, en caso de cisma, los sacramentos, como el matrimonio o la confesión, administrados por los obispos dejarían de ser reconocidos por la Iglesia católica.
"Rezo por vosotros, pues rasgar la túnica inconsútil de Cristo es un pecado de gravedad extrema. Que el Señor ilumine vuestras conciencias y despierte vuestros corazones. Por la autoridad recibida de Cristo, con el corazón apesadumbrado pero lleno de esperanza, me veo obligado a pediros que renunciéis a vuestro proyecto", añade.
Según la Biblia, el día de su crucifixión Cristo llevaba una túnica sin costuras, tejida de una sola pieza.
En 1988 el papa Juan Pablo II hizo un llamado similar a la Fraternidad para disuadirla de ordenar nuevos obispos. Fue en vano.
La ordenación provocó una excomunión inmediata, que fue levantada en 2009.
La Fraternidad San Pío X es influyente en ciertos círculos conservadores. Alega en su defensa que ordenará obispos por "necesidad", ya que solo cuenta con dos en activo y esto limita su crecimiento.
W.F.Walter--MP