La "ciudad del papa" León XIV en Perú reza por su salud y espera su regreso
En la plaza principal de Chiclayo, un letrero dorado proclama esta localidad del norte de Perú la ciudad del papa León XIV". Los fieles preparan el esperado regreso de su antiguo obispo, ahora incierto tras ser operado de un cáncer de pulmón.
El Vaticano aún no se ha pronunciado sobre el futuro de la gira en noviembre del sumo pontífice estadounidense por Uruguay, Argentina y Perú, país donde pasó casi dos décadas y del que también tiene la nacionalidad.
"Nos entristece a todos los peruanos y chiclayanos porque estábamos ya a la espera del papa", dice a la AFP Brisa Ayacila, administradora de 22 años. Asegura que con su familia reza por él, al salir de la catedral de esta ciudad de 600.000 habitantes.
A pocos pasos, dos restaurantes afirman en letreros haberlo alimentado. Una tienda vende camisetas y recuerdos de él. Y murales del agustino se esparcen por la ciudad.
Pese a la incertidumbre sobre su visita, los preparativos no se detienen.
"Esta es su tierra. Lo esperamos con los brazos abiertos, pero quisiera que esté bien de salud y que venga", dice Melani Soto, una estudiante universitaria de 18 años.
- "Sentirse obispo" -
Según el programa, León XIV tiene previsto aterrizar en Lima el 11 de noviembre y llegar dos días después a Chiclayo para oficiar una misa en las pampas de Pimentel, una extensa zona árida cerca del oceáno Pacífico, a unos 13 kilómetros del centro de la ciudad. El obispado local estima una asistencia de 1,5 millones de fieles.
"Hay un deseo grande" del papa "de sentirse obispo de Chiclayo, por unos días por lo menos, y de compartir esa cercanía con el pueblo", dice a la AFP Jasson Sempértegui, sacerdote de 36 años que fue su secretario entre 2016 y 2019.
Al ser elegido papa en mayo del año pasado, Robert Francis Prevost recordó en sus primeras palabras públicas a su "querida diócesis de Chiclayo".
"Somos una ciudad caótica, poco desarrollada, con muchos problemas", pero "gracias al papa" las "cosas han ido mejorando", dice Sempértegui. "Ese saludo en el balcón" desde el Vaticano "ha cambiado a Chiclayo de una manera impresionante", comenta.
Varios vecinos dicen que las vías por las que pasará el pontífice por fin han sido arregladas después de años. Muchos voluntarios empujan las labores de organización.
En un barrio de clase media, altares, crucifijos e imágenes del sumo pontífice adornan la casa de Joaquín Kawakami Effio, escolar de 15 años que considera la posibilidad de dedicarse al sacerdocio.
La elección de León XIV como papa "tocó algo dentro de mí", dice. Ahora será parte del reducido grupo de acólitos que lo ayudarán durante la misa, como ya lo hizo cuando era obispo de Chiclayo.
- "Manifestar cariño" -
Varios negocios exhiben gigantografías para darle la bienvenida al papa, mientras algunas marcas de comestibles también hacen sus homenajes: desde helados con la forma del papa hasta alfajores con su efigie.
La religiosa Rosa Rodríguez sonríe junto a sus compañeras al ver en una tienda un king kong, un postre tradicional chiclayano de galleta y dulce de leche, que en su caja lleva la caricatura del líder de los católicos.
"Es una manera de manifestar cariño (...) a una persona que fue muy importante aquí", opina esta monja de 47 años.
El comerciante de mantas Ciro Suxe asegura que asistirá a la misa de Chiclayo y luego manejará más de tres horas para verlo en Santa Cruz, un pequeño pueblo andino del que él es oriundo.
En un centro municipal, un coro de un centenar de voces entona las canciones que acompañarán la liturgia en Pimentel. Mayli Villalobos, soprano y enfermera de 34 años, llega tras hacer una guardia de 12 horas en un hospital.
"Es una bendición y una gran satisfacción" cantar frente al papa, dice. "Él es como nuestro embajador. Ahora todo el mundo quiere conocer Chiclayo", anota.
En el centro de la ciudad, Araceli Quicio, una estudiante de arquitectura, ofrece pequeñas figuras de Léon XIV hechas con impresión 3D. "Solo esperamos que se recupere (...). Toda la gente se está preparando", afirma.
L.Sastre--MP