El gobierno francés considera "imposible" aprobar los presupuestos para 2026
El gobierno francés suspendió las discusiones parlamentarias sobre los presupuestos de 2026 y prevé anunciar este viernes cómo se dotará de unas cuentas tras la "imposible" adopción en el Parlamento.
La segunda mayor economía de la Unión Europea está sumida en una crisis política desde el adelanto electoral de 2024, que dejó una Asamblea Nacional (cámara baja) sin mayorías y dividida en tres bloques: izquierda, centroderecha y ultraderecha.
Para evitar caer ante el Parlamento, como le ocurrió a sus dos predecesores, el primer ministro centroderechista, Sébastien Lecornu, prometió buscar la aprobación parlamentaria para los presupuestos de 2026 y no imponerlos sin votación.
Su estrategia de negociación con la oposición socialista logró la adopción de la primera parte, relativa a la financiación de la Seguridad Social, a cambio de la suspensión hasta 2028 de la impopular reforma de las pensiones impulsada por el presidente, Emmanuel Macron.
Pero las discusiones sobre la segunda parte, relativa al funcionamiento del Estado, no consiguieron alcanzar un compromiso y el jueves por la noche la oficina de Lecornu consideró incluso "imposible" su adopción por el Parlamento.
Esto abrió la puerta a dos criticadas opciones, que podrían llevar a la caída del gobierno.
La primera es el llamado "Artículo 49.3", que permite al gobierno aprobar una ley sin voto en el Parlamento, como hizo desde 2022. La única manera que tienen los diputados para evitarlo es presentar una moción de censura y aprobarla.
La otra opción es su aprobación mediante ordenanzas, que no requiere su presentación al Parlamento. Esta opción no tiene precedentes y permitiría al país dotarse de presupuestos, aunque el gobierno fuera censurado después.
Lecornu, que se reunió con Macron, tomará la palabra "a finales del día" para "presentar los elementos de fondo necesarios para construir el contenido de un acuerdo" sobre los presupuestos, informó su entorno.
El primer ministro había prometido a los socialistas no imponer los presupuestos por decreto. Pero el tiempo apremia y el gobierno considera que el texto surgido de los debates será difícil de aprobar.
"Tenemos saboteadores en la Asamblea Nacional", dijo en la televisión France 2 la ministra de Cuentas Públicas, Amélie de Montchalin, en referencia a los grupos de izquierda radical y de ultraderecha.
En caso de censura del gobierno, Lecornu advirtió que habría un nuevo adelanto de las elecciones legislativas al 15 y 22 de marzo, al mismo tiempo que los comicios municipales.
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S.Schuster--MP