Münchener Post - En Gaza, un banco de semillas renace entre las ruinas de la guerra

München - 22°C

EN LAS NOTICIAS

En Gaza, un banco de semillas renace entre las ruinas de la guerra
En Gaza, un banco de semillas renace entre las ruinas de la guerra / Foto: Bashar Taleb - AFP

En Gaza, un banco de semillas renace entre las ruinas de la guerra

Desde una pequeña tienda improvisada en el centro de la Franja de Gaza, un equipo trabaja para inventariar y preservar uno de los recursos más valiosos de este territorio palestino devastado por la guerra: las semillas autóctonas.

Tamaño del texto:

Estanterías cargadas de simples cajas de plástico ocupan las paredes del banco de semillas de Al Qarara y contienen variedades locales consideradas esenciales para reactivar una agricultura duramente golpeada por dos años de operaciones militares israelíes.

Instalado en Deir el Balah, el equipo intenta reconstruir las reservas de semillas tradicionales de Gaza, gran parte de las cuales fueron destruidas durante la guerra entre Israel y Hamás, desencadenada en octubre de 2023 por el ataque del movimiento islamista palestino.

A diferencia de las variedades híbridas que se comercializan habitualmente, las semillas tradicionales pueden conservarse y volver a sembrarse de un año para otro. Además, suelen estar mejor adaptadas a las condiciones locales.

"Durante la guerra, fueron ellas las que nos ayudaron a sobrevivir", explica a la AFP Salem Muhanna, que dirige este proyecto iniciado en 2017 con el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

"Las semillas tradicionales garantizan la continuidad. Permiten obtener, año tras año, entre 80% y 90% del mismo rendimiento. Por eso dependemos de ellas", precisa.

El banco conserva, entre otras, semillas de trigo y cebada, de verduras de hoja como acelgas, espinacas y perejil, así como de calabacín y okra (también conocido como ñajú o quimbombó).

La guerra afectó gravemente el proyecto. "Los combates destruyeron completamente el banco y provocaron la pérdida de numerosas variedades", señala Hanadi Muhanna, de 27 años, hija de Salem Muhanna, quien también participa. "Además, como fuimos desplazados varias veces, era difícil volver a empezar", añade.

"Finalmente nos instalamos en Deir el Balah y, por suerte, conseguimos montar una pequeña tienda. Creamos algo muy sencillo con los medios que teníamos a nuestro alcance", describe.

Grandes sacos de arpillera, bidones de plástico y cajas de distintos tamaños albergan ahora las reservas recuperadas. Cada recipiente está cuidadosamente etiquetado y protegido de las plagas con lonas de plástico.

- Válvula de seguridad -

Como el resto de la vida en el territorio palestino costero, la agricultura gazatí se ve duramente golpeada por la guerra, mientras la violencia continúa pese al alto el fuego vigente desde octubre de 2025.

Antes de 2023, las actividades agrícolas y la pesca representaban un 10% de la economía de Gaza, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Pero actualmente sólo un 3% de las tierras cultivables de Gaza siguen intactas y son accesibles para los agricultores, según la FAO.

Las restricciones israelíes a la entrada de mercancías en el territorio agravan aún más las dificultades de los agricultores.

"No hay agua, ni fertilizantes, ni productos químicos agrícolas", explica Salem Muhanna.

Antes del conflicto, la Franja de Gaza era autosuficiente en verduras frescas y exportaba un tercio de su producción a mercados exteriores, según Osama Al Mukhalalati, responsable de seguridad económica del CICR.

Ahora, en el mejor de los casos, la agricultura solo puede cubrir 10% de las necesidades de los más de dos millones de habitantes en materia de verduras, añade.

El banco de semillas de Al Qarara funciona mediante un sistema de préstamo. Agricultores de confianza reciben semillas que deben devolver al final de la temporada.

"Durante la guerra, considerábamos este proyecto nuestro principal salvavidas", cuenta Suleiman Abu Shamas, agricultor de Deir el Balah que inspecciona un campo de pimientos que le llega hasta la cintura.

"Como los suministros agrícolas fueron cortados y se impidió su entrada por los pasos fronterizos, la única solución que teníamos era crear una cesta de alimentos a partir de semillas tradicionales ya presentes", añade.

Para Mukhalalati, el banco no solo sirve para mantener la producción de alimentos en las tierras agrícolas que aún pueden cultivarse. También permite preservar el patrimonio agrícola de Gaza para el futuro.

"Consideramos este proyecto una luz de esperanza en la oscuridad total que pesa sobre el sector agrícola", afirma.

H.Klein--MP