León XIV, el estadounidense comedido que empieza a soltar la voz
Prudente y conciliador, el papa León XIV imprime poco a poco su estilo al frente de la Iglesia católica y hace escuchar su voz sobre los problemas más acuciantes del mundo, como las guerras o la inteligencia artificial.
Cuando resultó elegido como líder de los 1.400 millones de católicos en mayo de 2025, Robert Francis Prevost contaba con más de dos décadas de experiencia como misionero en Perú, pero también conocía de primera mano el Vaticano y la Curia Romana.
Y tras un año y medio en el cargo, el carácter y las prioridades de este hombre de Chicago se revelaron con más nitidez.
En este tiempo no ha dudado en intervenir en cuestiones espinosas, como reclamar un desarrollo responsable de la IA y las tecnologías emergentes o defender a los migrantes y mandar un mensaje de paz pese a los ataques recibidos por el presidente de su país, Donald Trump.
- Su voz se revela -
León tiene antepasados españoles, italianos, quebequenses, monegascos, criollos y franceses, país que visitará a finales de semana.
De voz suave, tranquilo y metódico, el papa, que cumplió 71 años este mes, ha ido revelando un lado más expresivo.
Martin Dumont, secretario general del Instituto de Investigación para el Estudio de las Religiones de la Universidad de la Sorbona de París, afirmó que el pontífice "se gana a la gente".
"Al principio parecía casi retraído, pero con el tiempo vimos cómo se revelaba su carácter", declaró a la AFP.
Al ser estadounidense, "logró captar muy rápidamente los códigos de la comunicación moderna, lo que no fue necesariamente el caso de Francisco", su predecesor argentino, dijo.
Este año, denunció la corrupción en discursos pronunciados ante líderes africanos que llevan décadas en el poder, instó a Europa a acoger, proteger e integrar a los migrantes, y se defendió de los mordaces ataques personales del presidente Trump.
- "Figura de resistencia" -
Las aficiones de León -el tenis, la natación y sus White Sox, el equipo de béisbol de Chicago- van de la mano con su acercamiento relajado hacia el mundo moderno: lleva un reloj inteligente bajo su sotana y ha hecho el gesto viral del 6-7 ante adolescentes.
El 267º papa, con nacionalidad estadounidense y peruana, busca ante todo anclar su pontificado en las grandes transformaciones de la sociedad contemporánea.
Su primera encíclica, publicada en mayo, pidió poner la IA al servicio de la dignidad humana, una advertencia que ha calado mucho más allá de los círculos católicos.
"Es científico, matemático, alguien que antes reparaba autos y computadoras. Con la encíclica 'Magnifica Humanitas' realmente se compromete con los problemas de nuestra época, especialmente los vinculados a la tecnología", declaró a la AFP Veronique Lecaros, autora de "Leo XIV, retrato de un papa peruano".
En el escenario internacional, ha continuado el impulso de Francisco a favor de la paz.
Ha ofrecido la Santa Sede como mediadora entre Moscú y Kiev, aunque adoptando un tono más contundente respecto a la invasión rusa del país vecino.
Además, la oposición de Leo a Trump "contribuye a hacerlo popular", indicó Charles Mercier, director de estudios en la Escuela Práctica de Altos Estudios de París.
"Lo convierte en una figura de resistencia frente al peligro del populismo autoritario", afirmó.
- Estadounidense "de casualidad" -
Nacido el 14 de septiembre de 1955, el menor de tres hermanos solía jugar a ser sacerdote, repartiendo caramelos a los niños de su barrio como si fueran hostias sagradas.
Ordenado sacerdote en 1982, ingresó en la Orden de San Agustín, de la que terminó siendo superior de 2001 a 2013, cargo que le permitió recorrer el mundo visitando comunidades agustinas.
En 1985 se unió a los agustinos en Perú para la primera de sus misiones en el país andino, donde forjó estrechos lazos con la población local.
Posteriormente fue nombrado administrador apostólico de la diócesis de su "querida" Chiclayo, como la llamó en su primer discurso como papa.
Cuando Francisco lo creó cardenal en 2023, el entonces arzobispo Prevost estaba al frente del poderoso Dicasterio para los Obispos, un importante departamento vaticano que asesora al papa sobre los nombramientos.
En la Curia Romana, se ganó una reputación como hábil mediador y constructor de puentes entre las voces progresistas y conservadoras.
A León se le ha descrito como "el menos estadounidense de los estadounidenses".
"Me considero más como el papa que de casualidad es estadounidense. No es minimizar lo que significa ser estadounidense", declaró el líder de los católicos al ser consultado sobre la importancia que tiene para él su nacionalidad.
"Siento un gran amor por Estados Unidos", dijo en una entrevista en julio con la cadena estadounidense NBC. Pero "me considero más como el papa que de casualidad es estadounidense".
O.Braun--MP