Münchener Post - Cómo el secretario de Salud de Trump reformuló la política sanitaria de EEUU

München - 12°C

EN LAS NOTICIAS

Cómo el secretario de Salud de Trump reformuló la política sanitaria de EEUU
Cómo el secretario de Salud de Trump reformuló la política sanitaria de EEUU / Foto: Brendan SMIALOWSKI - AFP

Cómo el secretario de Salud de Trump reformuló la política sanitaria de EEUU

Conocido por su escepticismo respecto a las vacunas y sus opiniones que impulsaron teorías conspirativas, Robert Kennedy Jr. fue durante mucho tiempo una figura aislada en Estados Unidos.

Tamaño del texto:

Pero en apenas un año desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el secretario de Salud ha adquirido un poder inédito, según expertos consultados por la AFP.

Al debilitar las agencias sanitarias del país y eliminar numerosos mecanismos de control, Kennedy Jr. remodeló el sistema de salud estadounidense a su imagen: la de una persona que se guía por la intuición y que aprovecha cierta desconfianza hacia las autoridades alimentada por la pandemia de covid-19.

"El impacto es real. Se observa en todos los ámbitos. Y lo más aterrador es que apenas estamos en el primer año", alertó la epidemióloga Syra Madad, responsable de biopreparación en hospitales de Nueva York.

"Nunca había visto algo así", dijo Lawrence Gostin, profesor en la Universidad Georgetown especialista en políticas de salud pública.

Gobierna "por corazonada, instinto y redes sociales, no por ciencia", agregó sobre Kennedy Jr., un exdemócrata y miembro del clan Kennedy que se postuló como candidato independiente a principios de la campaña de 2024, pero terminó apoyando a Trump.

Al frente del Departamento de Salud, Kennedy Jr. inició una amplia revisión de las vacunas, incluidas algunas utilizadas desde hace décadas, reorganizó el calendario de vacunación pediátrica y recortó la financiación para el desarrollo de nuevas vacunas, medidas denunciadas con fuerza por numerosos médicos y científicos.

- "Tiranía" -

Mediante despidos masivos y recortes presupuestarios, Kennedy Jr. también debilitó a la agencia responsable de la prevención de enfermedades, incluso cuando Estados Unidos atraviesa su peor brote de sarampión en más de 30 años.

"Confiar en los expertos no es una característica de la ciencia", sino "de la tiranía", afirmó recientemente en un evento, donde exhortó a los estadounidenses a hacerse cargo de su salud, porque "las personas en el poder mienten".

Según Madad, declaraciones así alimentan la desconfianza pero también buscan priorizar la "elección individual" sobre la "protección colectiva".

Más estadounidenses se resisten a vacunar a sus hijos, si bien los datos del centro de investigaciones Pew muestran que el 63% de la población sigue convencida de la eficacia de las vacunas infantiles para prevenir enfermedades mortales.

Pero la confianza en la seguridad de las vacunas y en las instituciones médicas disminuye, especialmente entre los conservadores, y podría ser muy difícil de restaurar, advirtió Madad.

"Esto va a ser un trauma generacional", afirmó.

- Sistema "disfuncional" -

Kennedy Jr., un abogado especializado en derecho ambiental convertido en activista antivacunas, también se destacó por su oposición a los pesticidas y a la comida chatarra, y supo aglutinar por eso apoyo popular.

Es líder del movimiento "Make America Healthy again" ("MAHA"), un nombre que remite al célebre eslogan de Trump, que busca "devolver la salud a Estados Unidos" mediante el combate del flagelo de las enfermedades crónicas, incluida la obesidad.

Algunas de sus iniciativas al frente del Departamento de Salud, como la presión a los laboratorios para bajar los elevados precios de los medicamentos, o eliminar los colorantes alimentarios artificiales, tienen respaldo más allá del movimiento MAHA.

Pero el método inquieta a los especialistas, pues se trata de medidas que dependen en realidad de la buena voluntad de la industria.

"Existe un cementerio de iniciativas" que demuestra "que los acuerdos verbales y los compromisos asumidos por la industria no valen más que el papel en que están escritos", señala Scott Faber, de la organización estadounidense EWG.

La lucha de Kennedy Jr. contra los ultraprocesados no puede, por sí sola, mejorar la salud de los estadounidenses, opinó Marion Nestle, profesora emérita de nutrición en la Universidad de Nueva York.

"Comer alimentos de verdad no va a devolver la salud a los estadounidenses cuando el sistema de salud pública es completamente disfuncional", sostuvo.

Gostin dijo que Estados Unidos ha pasado de ser líder mundial en innovación científica a convertirse en motivo de burla.

"Es imposible exagerar cuánto ha caído nuestra reputación", se lamentó, al señalar la salida de numerosos investigadores de renombre de las instancias sanitarias estadounidenses e incluso de Estados Unidos, lo que podría obstaculizar el desarrollo de tratamientos contra enfermedades mortales.

"Existen todas las razones para preocuparse profundamente por el futuro", insistió.

B.Fuchs--MP