Trump modera su furia y juega la carta de la unidad con aliados de la OTAN
El presidente estadounidense Donald Trump ofreció a los aliados de la OTAN un inesperado y cálido abrazo cuando el miércoles concluyeron una cumbre clave, después de haber arremetido contra los socios europeos reprochándoles la falta de ayuda en la guerra contra Irán.
Fue un giro abrupto en cuestión de pocas horas, que ilustró la amplia gama de emociones exhibidas por el voluble líder estadounidense.
"Fue una gran reunión, había mucho amor en esa sala, mucha unidad", dijo Trump a los periodistas tras la reunión a puerta cerrada de 32 jefes de Estado en la cumbre de la OTAN en la capital turca, Ankara.
Trump les aseguró que quería que Estados Unidos permaneciera en la alianza militar: "Queremos seguir con ustedes", según contó a la AFP una fuente presente en la sesión.
Y eso se reflejó en la declaración final, en la que los líderes de la OTAN reafirmaron su "férreo compromiso" con la cláusula de asistencia mutua consagrada en el Artículo 5 del tratado de la alianza.
"Un ataque contra uno es un ataque contra todos", señalaba, con una formulación que busca calmar las preocupaciones sobre el compromiso de Washington con la alianza.
Pero Trump había empezado la jornada repartiendo ataques contra la soberanía danesa de Groenlandia, el gasto militar español y la falta de ayuda de sus socios en la guerra contra Irán.
"No estoy contento con la OTAN por lo que hicieron con Groenlandia, y no estoy contento con la OTAN porque no quisieron ayudarnos con el principal Estado patrocinador del terrorismo, que es Irán. No estuvieron dispuestos a ayudarnos", aseguró.
- Ladra más de lo que muerde -
Sin embargo, una vez que Trump se reunió cara a cara con los dirigentes a puerta cerrada, su tono cambió notablemente, según la fuente que asistió a las conversaciones.
"Hay un fuerte contraste entre lo que Trump dice en público y lo que realmente dice en privado", declaró a la AFP.
También rebajó el tono de su retórica sobre Irán, no volvió a mencionar a Groenlandia ni a España.
Trump había calificado a España de "causa perdida", y con la que, según él, Estados Unidos "cesará todo intercambio comercial", al acusar de nuevo a Madrid de no contribuir a los gastos de defensa de la OTAN.
Pero el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ensalzó luego las relaciones "muy positivas" entre ambos países, en una declaraciones en Ankara, donde afirmó que tuvo una conversación "coloquial" con Trump.
"Hemos hablado de fútbol, del Mundial en Estados Unidos y, por tanto, ha sido una charla informal, coloquial, en la que en absoluto ha habido ningún tipo de tirantez", contó Sánchez a los periodistas sobre esta breve conversación en la que también hablaron de golf.
- Impulso para Ucrania -
Los esfuerzos para detener la guerra en Ucrania también volvieron a estar sobre la mesa, con Trump comprometiéndose a dar a Kiev "el derecho a fabricar" misiles de defensa antiaérea Patriot durante una reunión con Volodimir Zelenski al margen de la cumbre.
Ucrania ha tenido dificultades para derribar misiles balísticos rusos mientras se agotan las existencias de los interceptores Patriot de fabricación estadounidense, cruciales para su defensa.
A pesar de los intensos bombardeos de Moscú en los últimos días, Kiev parece estar cambiando el rumbo al estabilizar la línea del frente y atacar en el interior de Rusia, operaciones que, según Trump, podrían ayudar a poner fin a la guerra.
Reiteró su convicción de que tanto Zelenski como el líder ruso Vladimir Putin, quieren detener los combates.
Además, en la declaración final de la OTAN, Europa y Canadá se comprometieron a mantener el flujo de apoyo militar a Ucrania por un monto de 80.000 millones de dólares al año tanto en 2026 como en 2027.
Antes de abandonar Ankara, Trump tenía previsto mantener conversaciones con el presidente sirio Ahmed al Sharaa.
- Alianza fuerte, aún -
La cumbre se realizó en un momento tenso para la alianza transatlántica de 77 años, con Trump exigiendo que los miembros cumplan la promesa de aumentar el gasto en defensa mientras Washington da un paso atrás en Europa.
Deseosos de evitar una nueva confrontación con Trump, los aliados de la OTAN anunciaron el martes decenas de miles de millones en nuevos contratos de armamento en un intento de demostrar que están cumpliendo la promesa de incrementar el gasto militar.
El jefe de la OTAN, Mark Rutte, insistió en que la alianza sale fortalecida de la cumbre en Turquía, a pesar de los desacuerdos.
"Siempre he sentido que las familias en las que a veces se habla de corazón a corazón y a veces se pelea un poco, son mucho más fuertes", afirmó.
I.Frank--MP