El canciller Merz enfrenta nuevas presiones tras duras derrotas electorales
El canciller alemán Friedrich Merz se prepara este lunes para convencer a su país de que aún tiene capacidad de gobernar, luego de sufrir la víspera humillantes derrotas en elecciones regionales frente a la extrema derecha y la izquierda radical.
Su partido conservador CDU (Unión Demócrata Cristiana) quedó fuera de la asamblea regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, noreste, al no alcanzar ni siquiera 5% de los votos.
El partido antiinmigrante Alternativa para Alemania (AfD), de extrema derecha, se impuso en esa región con 38%, aunque una alianza de izquierda parece mejor posicionada para formar gobierno.
En Berlín, la izquierda radical Die Linke dominó con 25% de los votos, por encima del 20% de la CDU. La AfD tuvo una fuerte votación, con 15%.
Esas dos derrotas se suman a la del 6 de septiembre ante la AfD en la región oriental de Sajonia-Anhalt, que desató especulaciones sobre una salida anticipada del canciller.
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Merz quiso poner fin a la discusión sobre su futuro político al destacar la noche del domingo que continúa como "presidente de la CDU" y como "canciller".
Prometió continuar con su agenda de reformas para reactivar una economía estancada debido a la falta de innovación, la competencia china y el aumento en los precios de la energía por las guerras en Ucrania y Oriente Medio.
Pero la adopción de estas reformas se ha estancado por diferencias con su socio de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), y disputas dentro de la CDU.
Merz deberá analizar el lunes con los dirigentes de su partido el "desastre", según sus propias palabras, sufrido en Mecklemburgo.
El canciller de 70 años, con solo 16 meses en el poder, enfrenta un rechazo de 90% en las encuestas.
"Asumo esta responsabilidad, porque quiero hacer avanzar a nuestro país", declaró Merz el domingo tras conocer los resultados.
Su declaración en la televisión nacional alemana, algo excepcional tratándose de elecciones regionales, se realizó para intentar consolidar su posición, comentó el politólogo Oliver Lembcke a la AFP.
Es un intento de "gobernar a la defensiva, de impedir que se desencadene un debate sobre su persona", consideró.
El rechazo de otras formaciones a la AfD, simpatizante de los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladimir Putin, complica que logre los pactos para formar gobierno en los estados donde ganó
El canciller insistió el domingo que sus reformas son "el antídoto contra el veneno del autoritarismo", en referencia a la AfD, acusada de connivencia con sectores neonazis.
"Merz confirmó claramente el rumbo de las reformas, vinculando así todavía más su futuro político a su éxito. Pero mostrar determinación no sustituye ni la capacidad de imponerse ni los resultados concretos", destacó Lembcke.
- Hacer mejor -
Merz suele destacar los éxitos de su gobierno en materia migratoria, pero hasta ahora los votantes que se fueron a la AfD no han regresado a la CDU.
Por el contrario, la AfD encabeza ahora las encuestas nacionales con alrededor de 30%, unos 10 puntos por encima de la CDU, y sus dirigentes afirman ser "la principal fuerza" política de Alemania.
Otra dificultad para Merz será ponerse de acuerdo sobre una agenda de trabajo con sus aliados socialdemócratas, también muy impopulares, con los cuales las relaciones son difíciles en su matrimonio de conveniencia para gobernar tras las legislativas de 2025.
"Creo que debemos observar estos resultados con humildad y preguntarnos qué podemos hacer distinto y mejor", declaró el ministro de Finanzas y dirigente socialdemócrata Lars Klingbeil.
J.P.Hofmann--MP